A veces, una mirada, un gesto, incluso, una sola palabra, puede hacer que algo construído en meses y meses de esfuerzo, y que creías haber hecho de hierro, se derrumbe en cuestion de ¿minutos? ¿segundos? Y otra vez, otra vez no por favor, o necesitaré tres meses más...
by Lörel a las 23:58 - Culpable, Héroes del Silencio
Repasando mis post anteriores he llegado a la conclusión de que en todo este tiempo no he aprendido nada. Siempre tropezando en el mismo sitio, siempre con las mismas piedras. Siempre cansada de las mismas páginas, del mismo libro que nunca se acaba. ¿De verdad soy tan tonta? ¿O es que el ser humano es así? Tampoco es que me importe a estas alturas... Puede que algún día comience a tirar y tirar recuerdos por el retrete y a tirar y tirar de la cadena, o puede que comience a arrancar esas páginas y a quemarlas... o puede incluso que imprima fotos sólo para poder quemarlas luego... sí, puede que un día haga todo eso...
by Lörel a las 13:32 -- Música: stockholm syndrome - Muse
Con las fuerzas renovadas, ahora corre sin parar, ya no le hacen falta alas pa poder avanzar. Ni una piedra en su camino que le dificulte al pasar, ni una nube en su mente que no le deje ver con claridad. Y ahora lo sabe, sabe que podrá, se arranca las alas y las tira al mar. ¡Fuera de mi vista! No os quiero ver más; que sí, que es bonito volar; si no hiciera tanto mal...
by Lörel a las 13:58
Mi
mundo temblando sin poderlo evitar, colgado de un hilo, no puedo escapar. Mi
mente me atrapa, no logro razonar, me lleva, me arrastra, no puedo avanzar.
Confusas palabras de mis dedos salen ya, más nadie comprende que no, no estoy
mal. Es solo una etapa, larga, sin dudar, pero a fin de cuentas eso, y seguro,
seguro, terminará. Sentimientos extraños, el bien, el mal, tanta palabrería...
¿hacia donde caminar? Quiero reír, gritar y saltar, olvidar mi pasado por
siempre jamás. ¡Qué no! Por favor, dejadme en paz, no quiero más piedras que
me dificulten el andar. ¡Dame aire! Quiero respirar, con un soplo seguro que
bastará. Y ahora, silencio, quiero pensar, quiero escapar, quiero volar... por
que lo sé, sé que hoy voy a ganar.
by Lörel a las 14:31
Parece que las cosas poco a poco vuelven a su lugar, que el oleaje que chocaba contra mis venas ha visto ya su final. ¡Oh no! ¿qué es eso? Los celos invaden mi interior, quemándome cada milímetro del corazón. Bonitas palabras más no para mí; besos, abrazos, pasando ante mí. ¿Pero que estoy diciendo? Al instante me arrepiento. Que no puede ser, no lo puedo aceptar, y unas lejanas palabras logro recordar: olvídate, déjales en paz, nunca fuiste nada y nunca lo serás. Nada. Quizás sea eso lo que produce ese dolor, tanto tiempo y ni un recuerdo en su corazón.
by Lörel a las 23:11
Como ya dije un día, agotamiento físico y mental. Que no quiero poner punto y final, pero así tampoco puedo caminar. Mis cordones están atados unos con otros y mis alas rotas sin poderlas usar. Que así no. Que yo no puedo más. Que un laberinto estrecho y destartalado de incertidumbre hace creer a mi cabeza que va a explotar. Si yo solo quiero pasear, darte un beso y soñar. ¿Que he de hacer? ¿Que acontecerá? Ya no quiero tener fe, ya no quiero pensar. ¿Dónde estaré? ¿Y dónde estarás? Solo quiero un segundo de paz, que me mires a los ojos y contestes una vez mas: ¿me amas de verdad?
by Lörel a las 15:58
Yo
aquí, en mi prisión, preso de las cadenas del destino, con mis alas inútiles,
¿de que sirven unas alas si no puedes volar? ¿De que sirve la imaginación si
no tienes donde imaginar?
Preso de un destino, yo antes era viento, yo antes era libertad ahora soy un ángel
caído encadenado sin ningún motivo, encadenado porque la gente ya no quiere
imaginar, ya no quiere soñar y sobre todo ya no quiere volar.
by Lörel a las 17:31
Érase una vez
una pequeña niñita que vivía en un castillo con una torre muy alta, tan alta
que por las noches, se quedaba enganchada una estrella en todo lo alto. Un día,
llegaron unos señores de un país lejano de visita, que tenían una niña de su
misma edad.
- ¿Ves la torre tan alta que hay aquí? - le dijo la pequeña a su invitada.-
Dicen que si subes y saltas al vacío, te crecen unas alas y puedes volar.
- Si claro, eso es mentira...
- ¡No! Es cierto, si quieres te lo muestro.
-¿Y que harás cuando estés volando?
- Pues haré como los pájaros, volare de un árbol a otro; me subiré a una
torre más alta que esta desde donde podré tocar las estrellas... Después
volare mas allá de las nubes y veré a las hadas que viven arriba, en unos
palacios preciosos de nácar y cristal... Y luego ire a la luna, y me acurrucara
hasta quedarme dormida, para luego al despertar seguir volando y volando...
Mas tarde, cuando todos dormían, la pequeña niña subió a la torre... Y desde
allí, dio un salto, y voló, voló, al menos durante dos o tres minutos, hasta
que su cálido y pequeñito cuerpo choco contra el duro y frío asfalto...
by Lörel a las 13:40